Atrapados en el hielo

Estos días han sido noticia los barcos atrapados en el hielo del Báltico.
Pero hay muchas historias de embarcaciones bloqueadas en la banquisa. Por ejemplo, en septiembre de 1983 numerosos barcos soviéticos se encontraban realizando sus rutas costeras de verano por el extremo oriental del Ártico:
null

Pero, antes de poder completar los recorridos previstos, se vieron sorprendidos por una inusualmente temprana congelación unida a persistentes vientos del noroeste que empujaron abundante hielo multianual, de gran espesor, desde el corazón del Océano Ártico hasta las costas de Siberia Oriental. Así, estos buques quedaron bloqueados y atrapados por la banquisa. Fue necesaria la movilización de rompehielos nucleares para liberarlos, aunque las últimas operaciones de rescate no concluyeron hasta finales de noviembre, por lo que algunos de estos barcos permanecieron cerca de dos meses aprisionados en el hielo, y derivando con él.

Al hablar de barcos atrapados en el hielo es inevitable pensar en Shackleton y su “Endurance” aprisionado en la banquisa del antártico mar de Weddell en 1914. Finalmente, la presión de las placas de hielo terminó por destrozar el Endurance, siendo necesaria una auténtica epopeya para, primero en trineo y después en bote, llegar hasta la civilización y rescatar a la parte de la tripulación que había quedado atrás.
null

Después, también podríamos hablar de presos voluntarios, como Nansen y su buque Fram en 1893, atrapados en la banquisa ártica para intentar que la propia deriva del hielo les llevase hasta el polo norte. Varados en el hielo en septiembre de 1893 en el mar de Laptev, frente a las costas de Siberia Central, fueron moviéndose al compás de la deriva de las placas de hielo hasta que, casi tres años después, en agosto de 1896, quedaron libres al llegar a las islas Svalbard y salir por fin a mar abierto, al Atlántico. No pasaron por el polo, pero confirmaron la existencia de la deriva transpolar, uno de los dos principales patrones de movimiento del hielo ártico, junto al Giro de Beaufort:
null

En este mapa se observa en negro la ruta realizada por el Fram:
null

La línea verde es la correspondiente a la ruta realizada por el Tara, otra embarcación atrapada voluntariamente en el hielo en el año 2007.
Realizó un recorrido muy similar al del mítico Fram, pero en mucho menos tiempo (507 días frente a 1055 del Fram) Eso ilustra bien la aceleración de la deriva transpolar en los últimos años, que ha propiciado la expulsión de mucho del hielo de mayor edad del Ártico. El mapa presenta también la extensión del hielo en septiembre de 2007, la menor observada hasta ahora desde que tenemos datos.
No obstante, en 1938 hubo otro barco atrapado, el Syedoff, y entonces la prensa de la época también nos contaba que este buque derivaba a una velocidad dos o tres veces superior a la que experimentó el Fram en 1895, y que el calentamiento y el deshielo de la banquisa estarían facilitando y realimentando la aceleración de la deriva del hielo ártico ya en 1938.
Esto es otra muestra de la importancia de los ciclos naturales multidecenales en el clima del Ártico. Pero este ya es otro tema.

Fuentes:
http://es.wikipedia.org/wiki/Ernest_Shackleton
http://en.wikipedia.org/wiki/Nansen%27s_Fram_expedition
http://pubs.aina.ucalgary.ca/arctic/Arctic38-1-1.pdf
Foro meteored

Esta entrada fue publicada en Historias en el hielo y etiquetada , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s