Hielo multianual en septiembre de 2011

En su última actualización, el NSIDC publicaba los siguientes mapas y gráfica mostrando los datos de extensión de la banquisa ártica según su edad, es decir, según el número de veranos a los que ha sobrevivido:

En los mapas de arriba se indica la edad del hielo en marzo y septiembre de 2011.
En la gráfica inferior, se muestra la evolución del porcentaje que el hielo de cada edad supone dentro del total de la banquisa ártica en los meses de septiembre de 1983 a 2011.

Se observa una brusca caída del porcentaje de hielo multianual en 2008, y cierta recuperación a partir de entonces, excepto en el hielo más viejo, el superviviente al menos a cuatro veranos, cuyo porcentaje ha continuado disminuyendo.

Dado que la gráfica muestra porcentajes, para transformarla en valores absolutos debemos tener en cuenta la extensión de la banquisa en septiembre de cada año. Realizando dicha transformación, en la siguiente gráfica tenemos la evolución en la extensión absoluta de cada tipo de hielo en el mes de septiembre de los últimos años:

Se observa nuevamente como, tras el mínimo de hielo multianual alcanzado al final del verano de 2008, los últimos años han visto una pequeña recuperación en la extensión del hielo que ha sobrevivido al menos a dos veranos (rojo más verde).

En 2008 la extensión del hielo multianual de dos veranos o más apenas llegaba al 1.500.000 km2. En 2011, se sitúa en unos 2.200.000 km2, aunque aún se encuentra lejos de los casi 3.500.000 km2 que observamos antes de 2007-2008.

Estos datos de extensión vienen a coincidir con lo mostrado para marzo en el artículo de Maslanik et al. “Distribution and trends in Arctic sea ice age through spring 2011“:

Entre 1980 y 1985 la cantidad de hielo multianual aumentaba ligeramente.
Entre 1986 y 1995 disminuye, para estabilizarse o volver a aumentar muy ligeramente entre 1996 y 2001, antes del período de fuerte descenso 2002-2008.
Desde entonces, como hemos visto, ha vuelto a aumentar ligeramente, aunque quedándose todavía muy lejos de recuperar lo perdido en los años anteriores.

Entre las causas del fuerte descenso 2002-2008 hay que mencionar la irrupción del patrón de circulación atmosférica conocido como Dipole Anomaly, que favorece la exportación de hielo multianual a través del estrecho de Fram y las advecciones de aire cálido hacia el Ártico central. A partir de 2009 la Dipole Anomaly ha reducido su frecuencia, lo que podría relacionarse con el inicio de recuperación observado en la extensión del hielo multianual.

Según Josefino Comiso (Large Decadal Decline of the Arctic Multiyear Ice Cover) existiría un ciclo de unos 8 ó 9 años en relación al hielo multianual, lo que podría también realcionarse con la recuperación de los últimos años.

De continuar esta recuperación, la banquisa ártica podría estabilizarse algo más, superando el estado de vulnerabilidad en el que se encuentra desde 2007-2008. Pero habrá que ver si dicha recuperación continúa de forma sustancial, o si se ve truncada en los próximos años. También hay que tener en cuenta que algunos datos parecen apuntar a una disminución en el espesor del propio hielo multianual (ver Thinning of Arctic sea ice 1990-2010 as observed by upward looking sonars – or why the Arctic Ocean could be ice free in summer in less than ten years), aunque no se cuenta con datos suficientemente completos espacial y temporalmente como para sacar conclusiones firmes a este respecto.

Las mayores dificultades para la recuperación del hielo multianual en los últimos años se observan en la zona de los mares de Beaufort y Chukchi. El predominio de condiciones anticiclónicas en estas zonas en los últimos veranos, con una mayor insolación y absorción de calor por el océano, así como la intrusión de masas de agua cálida procedentes del Océano Pacífico, podrían ser algunas de las causas que dificultan la supervivencia del hielo multianual en dicha zona.

Además de las intrusiones de agua pacífica, según varios autores también hay que tener en cuenta el papel del flujo de agua atlántica en el descenso de la extensión de banquisa multianual. En las zonas periféricas, como por ejemplo el mar de Barents, el agua atlántica estaría ganando terreno al agua superficial ártica. A partir de aquí, por su mayor densidad, el agua atlántica se introduce bajo el agua superficial ártica, sin que esté del todo clara su aportación de calor a partir de ese momento. En principio, el agua superficial ártica y el agua atlántica intermedia están aisladas por una brusca haloclina, o cambio de densidad. No obstante, algunos autores apuntan a que mediante mezcla turbulenta y doble difusión, algo del calor transportado por el agua atlántica podría estar alcanzando la superficie y contribuyendo a la disminución de la banquisa.

Además de los ya citados Maslanik et al. 2011 y Comiso 2011, otros interesantes artículos recientes sobre estos temas son Polyakov et al. 2011: “Recent changes of arctic multiyear sea-ice coverage and the likely causes” (pdf), Kwok et al. 2011: “The thinning of arctic sea ice” (pdf) ó Stroeve et al. 2011: “Sea ice response to an extreme negative phase of the Arctic Oscillation during winter 2009/2010” (pdf).

Antes de concluir, me gustaría regresar a la gráfica del NSIDC con la que abríamos la entrada. Los habituales del blog recordarán que hace un año hubo cierta polémica en torno a los datos de hielo multianual publicados por el NSIDC, que resultaban inverosímiles (ver Más sobre las inconsistencias en los datos de hielo multianual). Aquí tenemos la gráfica del NSIDC presentada tras el verano 2010, junto a la presentada hace unos días, al final del verano 2011:

Se observan algunos cambios:
– En la gráfica que se publicó el año pasado: entre 2009 y 2010 se mostraba una disminución del porcentaje de hielo de 2 años o más.
– En la versión publicada ahora: entre 2009 y 2010 se muestra un aumento del porcentaje de hielo de 2 años o más.
– En el resto de la serie, si comparamos versiones, veremos que ahora se muestra una disminución más progresiva de la que nos mostraban antes.Tomemos como referencia el pico antes de la gran caída de 2008. En la versión 1 nos decían que había entonces más de un 70% de hielo de dos años o más. En la versión 2 lo reducen a menos de un 60%.

La versión publicada este año parece más razonable que la del año pasado, aunque en todo caso estos cambios constantes continúan dejando un tanto en entredicho la fiabilidad de estas series de datos con la edad del hielo.

Para terminar, edad del hielo al final del verano entre 2007 y 2011 según los mapas publicados por el NSIDC el año pasado y este:

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2 respuestas a Hielo multianual en septiembre de 2011

  1. amazingsnow dijo:

    Excelente exposición.

  2. Muchas gracias amigo.

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