Hielo multianual en el Ártico en septiembre de 2013

A continuación, podemos ver los mapas con la distribución y edad del hielo marino en el Océano Ártico en los meses de septiembre de 2006 a 2013, justo tras el mínimo anual (fuente – en rojo, el hielo que ha sobrevivido al menos a 4 veranos; en amarillo, el que ha sobrevivido a 3 veranos; en verde, el que lo ha hecho a 2; en azul claro, el que acaba de sobrevivir a su primer verano; y, las pequeñas zonas en azul oscuro, corresponden a hielo recién formado en los primeros días del otoño. El Archipiélago Canadiense no está incluido en el análisis):

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A simple vista, se observa un aumento en la cantidad de hielo multianual entre 2012 y 2013. Pero ¿qué supone esto si comparamos con los años anteriores?

A este efecto, resultaban de gran utilidad las gráficas que el NSIDC ha venido publicando puntualmente en su actualización de octubre desde hace varios años. Sin embargo, en su última actualización de hoy mismo, no han presentado dicha gráfica con los datos de septiembre de 2013.

Así pues, he procedido a realizar una actualización casera, estimando los datos a partir de los mapas, y de la evolución que han seguido estos entre septiembre de 2012 y la actualidad (durante este año, la exportación de hielo por el estrecho de Fram ha sido muy escasa, y el deshielo estival tampoco ha sido muy agresivo, por lo que la mayor parte del hielo multianual presente hace justo un año en el Ártico ha sobrevivido hasta ahora; lo que sí que ha hecho es compactarse, lo que reduce algo su extensión y área pero, a la vez, ayuda a que aumente de grosor mediante crestas de presión, etc.).

He aquí la actualización casera con la evolución de la extensión de la banquisa ártica clasificada según su edad en el mes de septiembre entre 1983 y 2013 (los datos de 2013 son sólo aproximados):

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Podemos prescindir de la parte lila, que corresponde al hielo que acaba de sobrevivir a su primer verano. Obviamente, presenta un importante repunte respecto al record mínimo del año pasado, pero este hielo es todavía relativamente joven y de poco grosor.

Centrándonos en el límite del color azul, es decir, en el hielo que ha sobrevivido al menos a dos veranos, observamos que sigue muy lejos de lo que era habitual hasta hace unos 10 años. Sin embargo, también se puede observar que probablemente su nivel sería el más alto desde 2007.

Este hecho es importante. Como sabemos, el hielo multianual es el de mayor grosor, el que más volumen aporta al total de la banquisa, el más resistente al deshielo y a la deriva. Por tanto, si el hielo multianual se recupera significativamente, la banquisa ártica podría encontrarse ante una oportunidad de recuperación.

Pero para que esta recuperación se confirme, aún falta al menos un año. En primer lugar, habrá que ver si durante el próximo invierno las condiciones de circulación atmosférica y deriva del hielo favorecen su expulsión por el estrecho de Fram (como ocurrió por ejemplo en el invierno 2007-2008) o no (como en este pasado invierno). Después, habrá que ver qué sucede durante el verano de 2014. Si las condiciones son desfavorables, como en 2007 ó 2012, podríamos hablar incluso de un nuevo record mínimo. Sin embargo, un invierno y verano de condiciones favorables permitirían apuntalar este inicio de recuperación, llevando a la banquisa ártica a unos niveles de hielo multianual cercanos a los de 2000-2006, antes del “desastre” de 2007-2008. Sin olvidar tampoco que el hielo más viejo, grueso y resistente (amarillo y blanco en la gráfica) seguiría todavía algo por debajo de lo habitual entonces. Y, en todo caso, el total de hielo multianual seguiría estando claramente por debajo de los valores habituales en los años 90 y 80. Pero volver a los valores previos a 2007 sería obtener un cierto “colchón de seguridad” del que la banquisa no ha disfrutado en los últimos 6 veranos.

Así pues, el hielo multianual y la propia banquisa ártica pueden encontrarse ante una oportunidad de recuperación, lo que parecía difícil tras el espectacular record mínimo del pasado verano 2012. Pero, no obstante, ahora mismo la banquisa sigue encontrándose en una situación de escasez de hielo multianual y de vulnerabilidad.

Veremos que sucede durante los próximos 12 meses, que serán importantes para el futuro de la banquisa ártica, y seguro que también interesantes.

EDITO: He contado los pixeles de cada color en los mapas correspondientes al mínimo anual entre 2006 y 2013, obteniendo el resultado que se ve en esta gráfica, que resulta otra aproximación:

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2 respuestas a Hielo multianual en el Ártico en septiembre de 2013

  1. Pingback: Hielo multianual y deriva, octubre 2013 | Banquisa en el Ártico: el blog del hielo marino

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