Banquisa ártica a mediados de agosto 2014

Durante lo que llevamos de agosto, las condiciones meteorológicas y de circulación atmosférica en el Ártico han sido algo más desfavorables para la banquisa que en los anteriores meses del verano. No obstante, hasta el momento la banquisa ha soportado relativamente bien estas circunstancias, y su extensión y área se mantienen a mediados de agosto entre las más altas de los últimos años. Esto se debe a las condiciones de partida relativamente buenas, logradas gracias a la meteorología favorable de los meses anteriores y a la presencia de una mayor cantidad de hielo multianual respecto a lo habitual en los últimos años.

Podemos ver la situación de la banquisa en estas gráficas de la NASA. En la primera, tenemos la extensión y área de la banquisa ártica en 2014 (línea negra) hasta el 17 de agosto, comparada con los dos años más bajos (2007 y 2012) y la media de décadas anteriores (1979-1988, 1989-1998, 1999-2008):

Esta segunda gráfica es similar, pero concentrándose en los años que van desde 2007 a 2014. Observamos como 2014 se encuentra entre los más altos para la fecha(sobre todo en área):

El hecho de que el área se encuentre en una mejor posición que la extensión nos indica que la concentración media este año es mayor que en los anteriores, es decir, el hielo se encuentra más compactado, con menos zonas de agua abierta intercaladas en su interior. Esta tendencia a que el área se encuentre en mejor posición que la extensión se ha venido observando durante todo el verano 2014, aunque durante los últimos días de agosto se ha acentuado. Iremos viendo porqué.

Aquí tenemos la presión media a nivel del mar entre el 1 y el 9 de agosto según los reanálisis NCEP/NCAR. Se observan las altas presiones sobre el sector americano del Océano Ártico y sobre Groenlandia, combinadas con bajas presiones sobre el mar de Kara y el sector siberiano:

Esta configuración, de estilo “Dipole Anomaly” favorece la Deriva Transpolar y la llegada de aire cálido hacia los mares de Chukchi y Siberia Oriental, donde en estas primeras semanas de agosto se concentraron las mayores reducciones en la extensión y área de la banquisa.

Entre el 10 y el 18 de agosto las condiciones han sido parecidas, pero con algunas diferencias de cierta relevancia. Aquí tenemos el mapa con la presión media a nivel del mar en el período citado:

Se fortalecen las altas presiones sobre todo el sector pacífico del Océano Ártico, adoptando una disposición menos meridiana,  que reduce la llegada de aire cálido hacia los mares de Chukchi y Siberia Oriental. No obstante, continúa favoreciéndose la deriva del hielo, empujado hacia el sector atlántico, lo que durante estos días se traduce en una compactación de la banquisa, principalmente en la zona de Chukchi y Siberia Oriental. Así, durante estos días la extensión desciende a un ritmo más o menos constante, mientras que el área se mantiene casi estable (a lo que también ha podido ayudar algo cierta recongelación de piscinas de deshielo superficial).

Lo vemos también en esta comparativa entre los mapas del 9 y el 17 de agosto de la Universidad de Bremen que muestran como durante la última semana el hielo se ha compactado, ocupando en conjunto una menor extensión, pero aumentando su concentración al ir apilándose témpanos antes más dispersos: se han reducido los colores verdes y amarillos, y aumenta el morado que indica concentraciones entre el 90 y 100%:

Y este sería el mapa más reciente de la Universidad de Bremen, para el 20 de agosto:

A estas alturas de la estación de deshielo, salvo sorpresa mayúscula parece claro que el mínimo de este verano se va a mover en valores próximos a los de 2013 ó 2009: es decir, entre los mejores de los últimos años. Así, sería el segundo buen verano consecutivo para la banquisa ártica. Muy importante será también comprobar la extensión y edad media del hielo multianual superviviente al final del verano. Todo apunta a que estará en valores algo mejores a los del año pasado, que ya supusieron una recuperación significativa respecto a los años anteriores. De esta forma, de momento podría continuar adelante la recuperación iniciada el pasado 2013, aunque aún no sería suficiente para regresar a la situación previa a 2007. Para ello, seguramente fuera necesaria una tercera buena temporada consecutiva…

No obstante, de momento lo primero es seguir observando qué sucede durante las aproximadamente tres semanas que le quedan a la estación de deshielo de 2014 antes de llegar a su fin.

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