Banquisa ártica a mediados de mayo 2017

Continuando la tendencia de los meses anteriores, durante la última parte de la temporada de congelación 2016-2017 , entre febrero y abril, la extensión de la banquisa ártica ha continuado moviéndose en torno a los valores más bajos para esas fechas de toda la serie de observaciones.

No obstante, durante la primera mitad de mayo el inicio de la temporada de deshielo ha sido relativamente lento, por lo que a 17 de mayo la extensión no es tan baja como lo era por ejemplo hace justo un año, aunque sigue encontrándose entre los valores más bajos para estas fechas.

Podemos observar todo ello en la siguiente gráfica, que muestra la extensión de la banquisa ártica en 2017 (línea roja) según los datos de JAXA , comparada con algunos de los años recientes y con las medias climatológicas de las décadas anteriores (que permiten también visualizar el notable y continuado descenso en la extensión de la banquisa ártica durante las últimas décadas) :

Este comportamiento negativo de la banquisa se corresponde con una temporada de congelación menos fría de lo habitual en el Ártico. De hecho, el período octubre-abril de 2016-2017 es el segundo más cálido de toda la serie de observaciones en el Ártico, sólo superado ligeramente por el pasado 2015-2016. Lo observamos en esta gráfica procedente de los reanálisis NCEP, que nos muestra la temperatura media del aire cerca de la superficie en la banda latitudinal 70-90ºN en el período octubre-abril entre 1948 y la actualidad:

En el siguiente mapa procedente de los reanálisis NCEP/NCAR vemos la distribución geográfica de las anomalías de temperatura durante octubre-abril 2016-2017 respecto a la media 1981-2010 para el mismo período. Todo el Ártico marítimo con temperaturas muy por encima de la media, destacando especialmente la zona de los mares de Barents y Kara, junto a las Svalbard, así como los mares de Chukchi y Siberia Oriental, al norte del estrecho de Bering:

De momento, y coincidiendo con el inicio de la temporada de deshielo, las cosas han cambiado algo durante la primera mitad de mayo, como podemos observar en el siguiente mapa que muestra las anomalías de temperatura del aire cerca de la superficie entre el 1 y el 16 de mayo de 2017 con respecto a la media 1981-2010 para el mismo período:

La circulación atmosférica dominante desde finales de abril ha favorecido la llegada de aire frío desde el Ártico Central hacia los mares de Laptev, Kara y Barents, donde durante las últimas semanas las temperaturas se han situado por debajo de la media 1981-2010 para estas fechas, retrasando el inicio del deshielo.

Además, estos mismos vientos que arrastraban aire frío hacia esta zona, han provocado también la deriva de la banquisa desde el Ártico Central hacia la misma.

Gracias a estos dos factores, temperaturas frescas y banquisa derivando hacia allí,  el gran déficit de hielo  observado durante casi todo el otoño-invierno en Barents y las Svalbard  se ha reducido notablemente en las últimas semanas, tal como podemos observar en el siguiente mapa del NSIDC que muestra la extensión de la banquisa ártica a 17 de mayo de 2017 (en color blanco) comparada con la media 1981-2010 para la misma fecha (línea naranja). Ahora mismo, el mayor déficit de hielo se localiza en los mares de Bering y Chukchi:

También hay que tener en cuenta que el mismo patrón que ha favorecido la deriva de hielo hacia el mar de Barents y las Svalbard también ha incrementado algo la exportación de banquisa a través del estrecho de Fram hacia el Atlántico.

En cuanto al grosor del hielo, tenemos algunos datos ligeramente contradictorios. Mientras según el modelo PIOMAS el grosor medio y el volumen total de la banquisa ártica en estos momentos serían los más bajos de la serie con cierta claridad, según las observaciones del satélite Cryosat-2 el grosor medio en 2017 no parece demasiado distinto al de otros años como 2012, 2013 o incluso el pasado 2016. Lo vemos en la siguiente gráfica comparando el grosor hacia finales del invierno entre 2012 y 2017 según los mapas que recogen las observaciones de Cryosat-2 proporcionados por el CPOM (pinchar para ver la imagen a mayor tamaño):

Así las cosas, podemos afirmar que seguramente este verano la banquisa ártica volverá a moverse en valores bajos, en la línea posterior a 2007. Sin embargo, para determinar dónde queda exactamente en ese ranking de años más bajos, una vez más el factor más decisivo serán las condiciones meteorológicas y los patrones de circulación atmosférica y deriva del hielo que imperen durante los próximos cuatro meses. Para conocerlas, no queda otra que esperar y ver.

 

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